En el art. 11.4 de la Ley del impuesto sobre sociedades (LIS) se contemplan las operaciones a plazo o con precio aplazado, estableciéndose que en este tipo de operaciones, las rentas se entenderán obtenidas proporcionalmente en la medida que sean exigibles los correspondientes cobros, excepto que la entidad decida aplicar el criterio del devengo.

¿Qué se entiende por operaciones a plazos?

Son aquellas operaciones en las que su contraprestación es exigible total o parcialmente mediante pagos sucesivos o bien mediante un único pago, siempre que haya transcurrido más de un año entre el devengo de la operación (puesta a disposición de la mercancía, prestación del servicio, puesta a disposición del inmovilizado…) y el vencimiento del último o único plazo.

Cuestiones a tener en cuenta

a) Caso de producirse el endoso, descuento o cobro anticipado de los importes aplazados, se entenderá obtenido en dicho momento el rendimiento pendiente de imputación.

b) Se puede diferir fiscalmente la tributación del beneficio obtenido aunque no se haga contablemente. Este diferimiento fiscal sin reflejo contable dará lugar a un ajuste temporal negativo del resultado contable antes de impuestos que con posterioridad revertirá en positivo.

Pongamos un ejemplo

La sociedad Montes S.A, el 4 de febrero 2020, ha vendido inmovilizado obteniendo un beneficio de 100.000€. Se pacta con el comprador que el cobro se realizará en los siguientes plazos, el 50% el 7 de marzo de 2020 y el resto en dos plazos de igual importe el 7 de marzo de 2021 y el 7 de marzo de 2022

Esta sociedad reconocerá contablemente en 2020 el beneficio por el total devengado, los 100.000€ pero fiscalmente sólo reconocerá como beneficio el 50% porque es el porcentaje que ha cobrado.

La sociedad en su declaración del IS del año 2020 realizará un ajuste temporal negativo (reduce el resultado contable) por 50.000€. Esta diferencia revertirá en el ejercicio 2021 (25.000) y 2022 (25.000). En dichos ejercicios tributará respectivamente por 25.000€.

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