En nuestro post de hoy vamos tratar la normativa contable y tributaria de las permutas. Las permutas son habituales en la operativa empresaria, pensemos en un empresario que aporta bienes de su patrimonio empresarial a la constitución de una sociedad, o bien, pensemos en el sector inmobiliario, donde una de las partes intervinientes en la operación de permuta entrega un solar a cambio de algunos de los pisos que van a ser construidos por la otra parte interviniente en dicha operación.

La Norma de Registro y Valoración 1.3 del Plan General de Contabilidad

El Plan General de Contabilidad (PGC) diferencia dos tipos de permutas, las de carácter comercial y las de carácter no comercial.

Estaremos ante una permuta de carácter comercial, que se valorará a su valor razonable (valor de mercado), cuando los flujos de efectivo del inmovilizado recibido difieran de los flujos de efectivo del activo entregado, o bien, cuando, en general, los flujos de efectivo de las actividades de la empresa tras la permuta se vean modificados. Lo que viene a decir la norma es que tras la permuta los flujos de efectivo de la empresa deben haberse modificado significativamente. En la práctica totalidad de las permutas las empresas buscan la mejora de sus respectivos negocios y patrimonio, viendo modificados los flujos de efectivo a obtener.

¿Cuándo estamos ante permutas de carácter no comercial? ¿Cómo se valoran?

En aquellos supuestos en los que no se pueda estimar de manera fiable el valor razonable de los bienes objeto de la permuta. En tales supuestos la valoración se hará a valor contable y no a valor razonable (valor de mercado)

Tratamiento de la permuta en el Impuesto sobre sociedades

El artículo 17.4 de la Ley del Impuesto sobre sociedades (LIS) establece que se valorarán por su valor de mercado una serie de elementos patrimoniales, haciendo referencia el apartado e) a los adquiridos por medio de permuta.

Hay que tener en cuenta que si contablemente hemos calificado la permuta como no comercial valorándola a su valor contable, deberemos realizar el correspondiente ajuste al resultado contable del ejercicio para valorarla a valor de mercado.

Pongamos un ejemplo

La empresa CALESA S.A tiene en su activo una nave industrial utilizada hasta el momento como almacén, adquirida por 200.000€ (70% del valor corresponde al suelo). La amortización acumulada asciende a 14.560€. Permuta la nave por un solar propiedad de la empresa COLMENAR S.L  adquirido por 150.000€. Ambas empresas manifiestan su deseo de sujetar a IVA las operaciones. El valor de ambos activos se tasa en 250.000€ (valor razonable/valor de mercado)

Apunte contable de la empresa CALESA  S.A (entrega una nave y recibe un solar)

250.000€ solar (210)

52.500€ IVA soportado solar (472)

14.560€  AAIM (281)

Suelo (210)    140.000€

Construcción (211)      60.000€

Beneficio (771)      64.560€

Deuda con Colmenar (523)      52.500€

 

Apunte contable de la empresa COLMENAR  S.L (entrega un solar y recibe una nave)

175.000€ Suelo 70% (210)

75.000€ Construcción 30% (211)

52.500€ IVA INV SP (472)

52.500€ Crédito frente a Calesa (543)

Solar (210)    150.000€

IVA repercutido entrega solar (477)    52.500€

Beneficio (771)   100.000€

IVA INV SP (477)      52.500€

 

Leer más