Hoy vamos a tratar de un cambio importante en el Impuesto sobre el Valor Añadido que entrará en vigor el próximo 1 de marzo de 2020 y es consecuencia de la aplicación a nuestro ordenamiento interno de la Directiva (UE) 2018/1910. Con ello se busca simplificar las ventas transfronterizas de mercancías.

¿En qué consiste?

La “venta en consigna” consiste en un acuerdo de suministro de mercancías entre empresarios. Las mercancías son enviadas por el empresario (vendedor) desde un Estado miembro (EM) para que queden almacenadas en el EM de destino a disposición de otro empresario (comprador), que los podrá adquirir con posterioridad.

¿Cómo se ha venido haciendo hasta ahora?

La solución para estas operaciones pasa por la figura “del transfer” que es una “operación  asimilada a una entrega de bienes”. Consiste en  transferencias efectuadas por el sujeto pasivo del IVA de bienes corporales de su empresa que envía a otro EM para afectarlos allí a las necesidades de su actividad empresarial en dicho Estado.  Esto obliga al vendedor a estar identificado a efectos de IVA en el EM de llegada de la mercancía. De esta forma, el empresario vendedor realiza  una entrega intracomunitaria exenta en origen y una adquisición intracomunitaria gravada en destino.

¿Cómo será a partir del 01/03/2020?

Lo que con anterioridad a 01/03/2020 se ha venido configurando como dos operaciones realizadas por el empresario vendedor y que le obligaban a identificarse a efectos de IVA en el EM de destino, se reduce a una única operación: Entrega intracomunitaria exenta en el EM de origen y Adquisición intracomunitaria gravada en el  EM de llegada cuando las mercancías sean retiradas del almacén por el  adquirente.

Aclara la norma que el devengo de la operación se producirá el día 15 del mes siguiente a aquel en el que la mercancía se ponga a disposición del comprador.

Requisitos de la venta en consigna

  1. El vendedor sea el que realice la expedición o transporte de los bienes a otro Estado miembro, o por un tercero en su nombre y por su cuenta (bienes que se dejarán en consigna para futuras ventas a demanda del comprador)
  2. El vendedor no debe tener la sede de su actividad económica o un establecimiento permanente en el Estado miembro de llegada de los bienes (si la tuviese sería un transfer al uso)
  3. El empresario adquirente debe estar identificado a efectos del IVA en el EM de llegada de los bienes, y debe suministrar al vendedor todos sus datos identificativos (NIF a efectos de IVA, su nombre y apellidos, razón o denominación social completa) en el momento del inicio de la expedición o transporte.
  4. El vendedor debe incluir el envío de los bienes en el libro registro de determinadas operaciones intracomunitarias y en la declaración recapitulativa de operaciones intracomunitarias (349) (El comprador únicamente cumplirá con su obligación habitual, 349)

¿Qué ocurre si no se ultima la venta en consigna?

Como medida de control, se entenderá que se ha producido un transfer si dentro del plazo de  doce meses los bienes:

  1. no hubieran sido adquiridos por el empresario o profesional al que iban destinados inicialmente los mismos.
  2. fueran expedidos o transportados a un destino distinto del Estado miembro fijado en el acuerdo de ventas de bienes en consigna.
  3. se han destruido, perdido o robado

En conclusión, la nueva figura de venta en consigna viene a simplificar las ventas transfronterizas y exigen que el vendedor no tenga sede económica en destino, es por ello, que la figura del transfer pervivirá para otras muchas operaciones. Las obligaciones formales son muy importantes en toda esta operativa.

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