IVA intracomunitario

La inversión del sujeto pasivo en el IVA

“Inversión del  sujeto pasivo”, su nombre ya nos indica de qué se trata,  son operaciones en las que la norma tributaria sustituye el sujeto pasivo habitual, empresario prestador del servicio o que ha realizado la entrega de bienes sujeta al impuesto (obligado a liquidar el IVA), por el receptor de dicho servicio o adquirente del bien. 

¿A qué operaciones  se aplica la inversión del Sujeto Pasivo?

En su origen esta figura nace en el seno de determinadas operaciones realizadas entre empresarios de diferentes Estados miembros de la Unión (EMU) en las que, por las reglas de localización de las operaciones gravadas, es el EMU sede del empresario destinatario del servicio o de determinadas entregas de bienes objeto de montaje e instalación, el que va a recaudar el IVA de dichas operaciones. Su objetivo es claro, simplificar la liquidación del IVA en destino, sustituyendo la figura del obligado a liquidar, cuando el prestador no tiene identificación fiscal en el EMU destino de la operación. No se incluyen en esta figura de la inversión de sujeto pasivo, las adquisiciones intracomunitarias de bienes, en ellas  no se aplica la inversión de sujeto pasivo porque directamente la normativa de la UE considera al empresario adquirente del bien como sujeto pasivo.

Pongamos un ejemplo, un empresario  con sede en  Lisboa presta un servicio a un empresario con sede en Cáceres, por la regla de localización del IVA, el servicio se entiende prestado en destino, Cáceres, siendo nuestra administración tributaria la que va a recaudar. Dado que el empresario lisboeta no tiene identificación a efectos de IVA en nuestro territorio, será el empresario cacereño el obligado a liquidar ingresando el importe de IVA de la operación. La factura recibida no incluirá IVA portugués porque no es Portugal el EMU recaudador del impuesto. Si la empresa cacereña tiene derecho a la deducción de IVA, incluirá en la misma liquidación el importe de IVA devengado y el de IVA a deducir, siendo la operación neutra.

Con posterioridad, la adopción de esta figura de la inversión del sujeto pasivo se extiende a  operaciones interiores y de manera creciente así lo recoge la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido en su artículo 84 en el punto uno apartados b) c) d) e) f) y g),  así tenemos  la venta de materiales de desecho industrial, venta de derecho de emisión de gases efecto invernadero, determinadas entregas de inmuebles, determinados contratos de ejecuciones de obra firmados entre promotor y contratista… porque la Administración tributaria obtiene claros beneficios, se asegura que la deducción del IVA en sede del destinatario se vincula al IVA devengado, claramente, es una medida antifraude.

Los operadores implicados en este tipo de operaciones deben estar atentos a su correcta aplicación.

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