¿Quién es el sujeto pasivo en la operativa del Impuesto sobre el valor añadido?

La respuesta correcta a esa pregunta es clara, el empresario profesional que presta los servicios o realiza la entrega de bienes. Pero en determinadas operaciones “se invierte esa figura” y se convierte en sujeto pasivo el receptor de esa prestación de servicios o entrega de bienes.

¿A qué operaciones  se aplica la inversión del Sujeto Pasivo?

Originariamente esta figura nace para dar solución a determinadas operaciones realizadas entre empresarios de diferentes Estados miembros de la Unión (EMU) en las que, por las reglas de localización de las operaciones gravadas,  es el EMU sede del empresario destinatario  del servicio  o de determinadas  entregas de bienes  objeto de montaje e instalación,  el que va a recaudar el IVA de dichas operaciones. Su objetivo es claro, simplificar la liquidación del  IVA en destino, sustituyendo la figura del obligado a liquidar, cuando el prestador no tiene identificación fiscal en el EMU  destino de la operación.   No se incluyen en esta figura de la inversión de sujeto pasivo,  las adquisiciones intracomunitarias de bienes, en ellas  no se aplica la inversión de sujeto pasivo porque directamente la normativa de la UE considera al empresario  adquirente del bien como sujeto pasivo.

Con posterioridad, la adopción de esta figura de la inversión del sujeto pasivo se extiende a  operaciones interiores y de manera creciente así lo recoge el artículo 84 UNO b)c) d) e) f) y g) LIVA,  así tenemos  la venta de materiales de desecho industrial, venta de derecho de emisión de gases efecto invernadero, determinadas entregas de inmuebles,   determinados contratos de ejecuciones de obra y rehabilitación  firmados entre promotor y contratista…porque la Administración tributaria obtiene claros beneficios, se asegura que la deducción del IVA en sede del destinatario se vincula al IVA devengado, claramente, es una medida antifraude

Pongamos un ejemplo

Un empresario  con sede en  Alemania presta un servicio a un  empresario con sede en Sevilla. Por la regla de localización del IVA, el servicio se entiende prestado en destino, Sevilla, siendo nuestra administración tributaria la que va a recaudar. Dado que el empresario  alemán no dispone de identificación a efectos de IVA en nuestro territorio, será el empresario destinatario del servicio el obligado a liquidar ingresando el importe de IVA de la operación.  La factura recibida no incluirá IVA  porque no es  Alemania el EMU recaudador del impuesto. Si la empresa sevillana tuviese derecho a la deducción de IVA, incluirá en la misma liquidación el importe de IVA devengado y el de IVA a deducir, siendo la operación neutra.

Asiento contable a realizar en este tipo de operaciones

Una empresa vende por 10.000€ un local afecto a su actividad y que venía usando desde hacía 15 años. Se trata de una segunda entrega exenta de IVA. Nuestra empresa vendedora renuncia a la exención en el IVA para sujetar la operación a IVA con Inversión de sujeto pasivo porque el comprador es otro empresario con derecho a deducir IVA.

El empresario comprador del local realizará el siguiente apunte contable

10.000€ Local (210)/(211) a  Proveedores de inmovilizado (523) 10.000€

2.100€ IVA Inversión (472) a IVA Inversión (477) 2.100€

               

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