Siguiendo con nuestras publicaciones relativas al IRPF, vamos a tratar de manera práctica, los beneficios fiscales que podrá aplicar los socios  inversores.  

La ley del IRPF, en su artículo 68.1 establece los requisitos que se han de cumplir para aplicar esta deducción en la cuota íntegra del impuesto. Además, el artículo 38 de la misma ley, permite excluir de gravamen el beneficio obtenido al vender nuestras  acciones o participaciones, siempre que se reinvierta el importe obtenido.

Requisitos para aplicar la deducción fiscal por inversión en empresas de nueva o de reciente  creación

Estamos ante requisitos objetivos que debe cumplir  la entidad de nueva creación:

  1. La entidad de nueva o reciente creación debe tener forma jurídica societaria (S.L, S.A)
  2. Debe ejercer  una actividad económica, por tanto, quedan excluidas las sociedades patrimoniales.
  3. En el periodo impositivo en el que se realice la inversión, los Fondos Propios de la sociedad (capital, reservas, beneficios) no pueden superar los 400.000€.

Si se cumplen los requisitos anteriores, ya hemos pasado el primer nivel de cumplimiento, pasamos al segundo:

  1. Las acciones o participaciones deberán adquirirse en el momento de la constitución o en una posterior ampliación de capital realizada en un plazo máximo de los 3 años posteriores a su constitución.
  2. La inversión debe mantenerse entre 3 y 12 años.
  3. El porcentaje de participación no puede superar el 40% del capital.
  4. La sociedad de nueva creación no puede ejercer  la misma actividad que venía ejerciendo mediante otra titularidad (otra sociedad o como profesional autónomo)  Esto significa que no podrán aplicar esta deducción aquellos autónomos  que constituyen una sociedad con otros socios para ejercer la misma actividad que venían ejerciendo como autónomos, aunque cumplan el resto de los requisitos exigidos.

Si se cumple  todo lo anterior,  podremos aplicar una deducción del 30% de las cantidades invertidas, con una base máxima de 60.000€. Esta limitación se traduce en una deducción máxima anual de 18.000€ en la cuota estatal.

Pongamos un ejemplo

Invertimos 100.000€ en el capital de una sociedad de nueva creación. Nuestra participación es del 20%. Aplicamos el 30% sobre 60.000€, siendo nuestra deducción de 18.000€. Esta deducción se aplica sin límite en la cuota íntegra.

Capacidad legislativa  de las Comunidades autónomas en materia de deducciones

Por otro lado, cada Comunidad autónoma tiene capacidad  para establecer sus propias deducciones en la cuota íntegra autonómica del IRPF. La mayoría de las Comunidades, entre ellas, Madrid, Andalucía, Galicia, Cantabria, Cataluña, Extremadura, establecen deducciones de entre el 20% y 30% de la inversión,  pero  vinculan la aplicación de esta deducción a la creación de empleo, exigiendo que desde el primer ejercicio fiscal, la empresa, con domicilio en su comunidad, cuente, al menos, con un trabajador  a jornada completa. Este requisito, de difícil cumplimiento para negocios incipientes vacía de contenido y reduce la aplicación de esta deducción en su parte autonómica.

Requisitos para aplicar la exención por reinversión

Llegado el momento de la venta de nuestras  participaciones y siempre que reinvirtamos  el importe obtenido en empresas de nueva creación (que cumplan los requisitos ya comentados), el beneficio obtenido, quedará  totalmente excluido de gravamen.

Se establecen unos requisitos de control “antifraude”, no permitiéndonos  la aplicación de esta exención si en el año anterior o posterior  hubiésemos comprado valores homogéneos. Tampoco se aplicará la exención si vendemos las participaciones o acciones a nuestro cónyuge o pariente cercano.

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