Cada vez más trabajadores, empleados por empresas españolas, se desplazan fuera de España por motivos de trabajo, sea por un día o por varios meses. Muchos de ellos no saben, que las rentas del trabajo percibidas los días que hayan estado efectivamente desplazados, estarán exentas de tributar en el IRPF, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

Requisitos

1º Que haya habido un efectivo desplazamiento (el trabajador deberá demostrarlo)

2º Que el trabajo realizado tenga como destinataria a una entidad extranjera, siendo irrelevante que la entidad española sea también beneficiaria de dichos trabajos (Tribunal Supremo STS  1056/2019 de 28 de marzo de 2019)

3º Que en el territorio en que se realicen los trabajos se aplique un impuesto similar a nuestro IRPF (que no sea un paraíso fiscal)

4º Que las cantidades exentas no superen los 60.100€ (no se incluirán en el cómputo los gastos de  manutención siempre que no superen los límites diarios de 91,35€ o 48,08€ si no se pernocta)

Pongamos un ejemplo

La señora Rosa Beltrán, trabaja como ingeniera, para una empresa sevillana que presta servicios de consultoría. Su sueldo anual asciende a 100.000€. Se desplaza a Bélgica durante 61 días para llevar a cabo un proyecto para un cliente. Percibe una retribución específica adicional de 11.000€ y una dieta diaria de manutención que no supera los 91,35€ diarios.

Retribuciones devengadas 100.000€/365 x 61 días = 16.712,33€

Retribución específica                                            11.000,00€

Total percepciones exentas                                     27.712,33€

Al no superar el límite de los 60.100€, los 27.712,33€ percibidos estarán exentos de tributar

Incompatibilidad con otros beneficios fiscales

La exención que venimos comentando, recogida en el artículo 7p de la Ley del IRPF, es incompatible con el llamado «régimen de excesos» del artículo 9A3.b del Reglamento del IRPF. Este último determina que estará exento «el exceso que perciban los empleados de empresas, con destino en el extranjero, sobre las retribuciones totales que obtendrían por sueldos, jornales, antigüedad, pagas extraordinarias…en el supuesto de hallarse destinados en España».

En nuestro ejemplo, si la señora Beltrán  hubiese elegido la aplicación del régimen de excesos,  hubiesen dejado de tributar 11.000€ y no los 27.712,33€ .

En conclusión, cada trabajador deberá calcular cuál de las dos opciones le resulta más ventajosa.

 

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